En el marco del Día Internacional de la Mujer, la Federación de Profesionales de Córdoba (Fepuc) compartió los resultados de una investigación que corrobora las inequidades persistentes en la vida laboral de las mujeres. Cómo están impactando hoy en la provincia las brechas en el acceso a horas de trabajo remunerado y en los ingresos, la desigual participación en tareas del hogar y cuidado, las barreras para acceder a cargos jerárquicos y el sesgo negativo de la condición de la mujer son algunas de las variables relevadas.

5 BRECHAS “SIN FRENOS”, A PESAR DE LOS INSTRUMENTOS PARA EVITARLAS

Cinco desigualdades de género socavan el progreso de las profesionales cordobesas. Son brechas históricas que no se cierran a 2022, e incluso se agudizaron con la pandemia, a pesar de existir instrumentos legales para frenarlas.

Brecha en las horas de trabajo remunerado; Brecha de ingresos; Inequitativa participación en tareas del hogar y cuidado; Barreras en el acceso a cargos jerárquicos y el ser mujer como condicionante negativo en el mercado laboral, son los cinco indicadores que siguen evidenciando las diferencias entre mujeres y varones del sector.

Así lo confirmó la última investigación del Observatorio de la Federación de Profesionales de Córdoba (Fepuc) que caracterizó las condiciones laborales a las que están expuestas las mujeres profesionales al momento de combinar su papel en el mercado de trabajo y su rol predominante en materia de trabajo no remunerado en sus hogares -tareas domésticas y de cuidado de otras personas-, tema que influye en su autonomía y en las posibilidades de mejorar sus ingresos.

A partir de los resultados de las últimas mediciones realizadas en mayo de 2021, entre 4.241 profesionales de toda la provincia, se compararon hallazgos de Córdoba con otra  investigación de alcance nacional en el sector a través de la Confederación General de Profesionales (CGP), datos del INDEC y Encuestas Permanentes de Hogares (EPH).

1. Brecha en las horas de trabajo remuneradoLa desigual posibilidad de acceso a mayor cantidad de horas de trabajo, es el primer condicionante en la mejora de ingresos de las mujeres. Considerando las horas de trabajo remunerado que tienen varones y mujeres, se concluye que:

  • Sólo una de cada cuatro mujeres puede acceder a trabajar más de 10 horas, mientras que alrededor del 40% de los varones trabaja 10 horas o más.
  • Una de cada tres mujeres trabaja 6 horas o menos.

2. Brecha de ingresos

Los ingresos de hombres y mujeres profesionales tienen relación directa con las horas que cada profesional puede destinar a su trabajo remunerado.

  • La brecha de ingresos se repite año a año y supera el 33%, es decir, cuando un varón gana $10, una mujer no llega a $7.
  • La mitad de las mujeres gana solo dos terceras partes del promedio de ingresos de los profesionales en Córdoba.
  • La mitad de las mujeres profesionales es el principal sostén del hogar.

3. Inequitativa participación en tareas del hogar y cuidado

Las mujeres destinan un 42% más de tiempo que los varones al “trabajo no remunerado”, es decir en tareas domésticas y de cuidado de otras personas. Ellas tienen un promedio de 5,4 horas al día dedicadas al “trabajo no remunerado”, mientras que ellos dedican 3,4 horas.

Las mujeres que tienen una jornada de trabajo remunerado reducida, destinan más tiempo promedio a las tareas domésticas y de cuidado de otras personas (trabajo no remunerado), situación que incide directamente en sus ingresos.

4. Barreras en el acceso a cargos jerárquicos 

Sólo dos de cada diez mujeres profesionales cordobesas ocupan cargos jerárquicos o roles de autoridad, mientras que entre los hombres cinco de cada diez lo logran. La desigualdad de acceso evidencia el marcado “techo de cristal”.

5. Sesgo negativo de la condición de mujer en la vida laboral

Una de cada tres mujeres profesionales cordobesas percibe al menos una situación en la que el género (ser mujer) le influye negativamente en su vida laboral.

Los estudios analizados propusieron a varones y mujeres profesionales que indiquen si el género les influye en diferentes situaciones de la vida laboral: en el trato recibido de compañeros, en el trato por parte de superiores, en el tipo de trabajo que realizan, en la posibilidad de ascenso o a la hora de ser contratadas. Las dos últimas situaciones fueron en las que se identificó mayor influencia negativa percibida por parte de ellas.

El 20% de las mujeres dice que el género le influye negativamente a la hora de conseguir un ascenso, mientras que sólo 2% de los varones tiene la misma percepción sobre su género.

La pandemia dejó nuevas desigualdades

Con la pandemia, el teletrabajo llegó para quedarse. Cuatro de cada diez profesionales cordobeses, ya  sean hombres o mujeres, realizan alguna tarea remunerada bajo modalidad “home office”.

De esta situación también emergen nuevas desigualdades. Se evidencian cuando se analizan las condiciones apropiadas en relación al espacio físico para trabajar en el hogar (habitación separada, silla adecuada, escritorio, etc.).

Sólo el 27% de las mujeres dijo tener las condiciones apropiadas, mientras que entre los hombres el 42% trabaja en condiciones óptimas.

Combinación “letal”: 38% de las mujeres profesionales cordobesas convive en el hogar con trabajo remunerado y trabajo no remunerado (tareas domésticas y de cuidado de otras personas). En el caso de los varones profesionales, esta combinación es sólo para el 28%.

INFORME COMPLETO

Observatorio de la Federación de Profesionales de Córdoba (Fepuc)

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